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Mimãtihi, o “bosque vivo” en lengua maxakali, fue el nombre elegido por el pueblo maxakali junto con el Programa Arboretum de la Fundação José Silveira (FJS) para un proyecto que buscaba hacer realidad el sueño de devolver la vida al bosque en las tierras maxakali.

Los miembros de la comunidad trazan un mapa del paisaje junto con los oficiales del Programa Arboretum.
El pueblo maxakali, también conocido como tikmũ’ũn, es un grupo indígena de aproximadamente 3000 personas que vive en el noreste del estado de Minas Gerais, Brasil, cerca del Bosque Modelo Hileia Baiana. Tradicionalmente seminómadas, se dedican a la caza, la pesca y la recolección, y valoran mucho los alimentos que provienen del bosque.
Las comunidades maxakali informan que los animales y los peces son ahora escasos debido a la deforestación y la pérdida de biodiversidad. Por ejemplo, mientras que antes las comunidades recolectaban miel de abejas autóctonas con frecuencia, ahora ya no encuentran abejas tan fácilmente y esta práctica se ha vuelto poco común. “Ahora tenemos muchas enfermedades aquí, porque consumimos muchos productos no autóctonos. Comemos mucha comida industrializada y nos debilitamos”, comparte Marilton Maxakali, profesor de la comunidad.
A través de RESTAURacción, FJS recibió apoyo del Gobierno de Canadá para restaurar el paisaje, y con ello diversificar la fauna y la flora de la región, promover la prevención de incendios y aumentar la seguridad alimentaria y la calidad de vida de los maxakali. Solo entre 2023 y 2024, se plantaron 16,06 hectáreas con 26 065 plantones de árboles autóctonos, 6000 plantones de plátano y 3300 plantones de otros frutos.
Los bosques son más que una fuente de alimento para los maxakali. Según la cosmovisión maxakali, la vida en las aldeas está impregnada de su relación con los espíritus del bosque atlántico, conocidos como Yãmĩyxop (espíritus cantores). Los Yãmĩyxop son invitados a visitar las aldeas para cantar, bailar y comer durante los rituales. “Necesitamos plantar [árboles]. Los Yãmĩyxop caminarán por el bosque y comerán los frutos que plantamos. Los animales volverán con los frutos que plantamos. Eso es muy bueno”, explica Davina Maxakali, miembro de la comunidad.
Estos cambios en el paisaje y la reducción de la cobertura forestal también han afectado a las costumbres de los maxakali. El “embaúba”, una especie arbórea autóctona que antes abundaba, es una de las mayores pérdidas, ya que se utiliza tradicionalmente para fabricar bolsos, redes de pesca, collares, redes para transportar a los niños y cuerdas para arcos. Del mismo modo, ha disminuido la disponibilidad de plantas y animales utilizados con fines medicinales, como las hojas de árboles frutales y la grasa de capibara. Davina Maxakali observa: “Ahora que no hay bosque, no hay medicinas. Antes, nuestras medicinas procedían del bosque y de los animales. Ahora no las tenemos”.
A través de la Red Internacional de Bosques Modelo (RIBM) y otros proyectos financiados por el Gobierno de Canadá, como RESTAURacción y RIBM Clima, los ingenieros forestales y especialistas del Programa Arboretum acompañaron a un grupo de 50 personas de Maxakali en la búsqueda de árboles de “embaúba” para la recolección de fibra y el marcado de árboles madre para la recolección de semillas y la producción de plántulas. También se realizó un diagnóstico socioambiental para comprender mejor la realidad y la vida cotidiana de estas aldeas y desarrollar juntamente con los maxakali una estrategia de restauración acorde con las demandas de su comunidad.
El proyecto ha sido bien recibido por los miembros de la comunidad, muchos de los cuales participaron en cursos de formación relacionados con la restauración y la gestión forestal, incluida la producción de plantones y la recolección de semillas. Entre 2022 y 2024, 265 personas participaron en sesiones de capacitación.
“Consideramos que no se trata solo de un proyecto, sino de un proceso. Un proceso de conocimiento, un proceso de aprendizaje y un proceso de capacitación, tanto para el equipo que tuvo la oportunidad de trabajar con esta comunidad de una manera tan única, como para la comunidad que aprendió sobre la plantación, el monitoreo y la producción de plantones”, resumió Viviane Barazetti, ingeniera forestal y coordinadora de programas de la FJS y del Bosque Modelo Hileia Baiana, miembro de la RIBM.
Para obtener más información, visite:
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- Programa Arboretum www.programaarboretum.eco.br
- Red Internacional de Bosques Modelo » RESTAURacción www.ribm.net/restauraccion
- Red Internacional de Bosques Modelo » IMFN Climate www.ribm.net/clima
- Red Internacional de Bosques Modelo www.ribm.net